Enfoque Reggio Emilia

Para diseñar nuestros talleres nos inspiramos en el enfoque Reggio Emilia originado en la región italiana de la que toma su nombre.

El enfoque Reggio Emilia nació después de la Segunda Guerra Mundial, cuando muchas mujeres quedaron viudas. Decidieron entonces trabajar juntas en la creación de escuelas autogestionadas en donde poder dejar a sus hijos mientras ellas trabajaban, y a través de las cuales crear una sociedad mejor para sus niños.

En los años 60 el innovador pedagogo Loris Malaguzzi se hizo cargo de las escuelas. Él siempre creyó firmemente en la capacidad de los niños para guiar su propio aprendizaje. El rol de maestro es precisamente descubrir las potencialidades del niño y
ayudarle, junto con los padres y el entorno, a aprender del mundo que le rodea.

La filosofía Reggio Emilia se basa en 12 principios:

1. La importancia de las relaciones humanas: los niños se relacionan con sus compañeros y maestros. Niños y adultos se complementan.

2. La teoría de los 100 lenguajes del niño: los niños se expresan de 100 maneras diferentes. Nuestra labor es descubrir y potenciar esos lenguajes.

3. La práctica de la escucha al niño: el adulto escucha al niño de forma genuina y aprende de él. A través de la escucha activa nacen los proyectos de clase.

4. La valoración de la diversidad y la complejidad: cada niño es un mundo y cada uno tiene una forma particular de aprender.

5. La participación de las familias y la sociedad: la educación continúa más allá de la escuela. Las familias y la sociedad se implican totalmente con la escuela por derecho y por deber.

6. La escuela es colaborativa y comunitaria: maestros y todo el personal en general, alumnos, padres y familias son parte de la escuela y participan en el proceso educativo.

7. La formación del educador: el llamado atelierista (tallerista) está en continua formación. Entiende que la clase es como un organismo vivo en continuo desarrollo y para ello se adapta constantemente a los requerimientos de su clase.

8. La documentación del desarrollo del niño: el maestro documenta el desarrollo de los proyectos con fotos, vídeos, transcripciones de las palabras del niño, etc. La documentación hace patente la escucha activa y permite abrir las puertas de la escuela a las familias y la sociedad.

9. El taller artístico o Atelier: el Arte es concebido como primordial. El atelierista se asegura de que los niños tengan a mano materiales diversos y apropiados para la expresión artística, la investigación visual y la experimentación. En el taller se lleva a cabo la muestra, el momento en el que se expone de forma original y creativa los proyectos llevados a cabo en el taller.

10. El redescubrimiento de la creatividad: somos creativos por naturaleza. A través de los talleres y la escucha activa del tallerista el niño descubre y redescubre su infinita capacidad para crear.

11. La calidad del espacio y el ambiente: junto con el maestro y los compañeros de clase, el ambiente es considerado como el tercer maestro en la escuela. Los espacios están cuidadosamente diseñados y estructurados de manera que inciten el aprendizaje e inviten a la exploración y la experimentación.

12. La importancia de las experiencias y el respeto hacia el niño: se respeta al niño como un ser único que aprende de sus propias experiencias partiendo de sus necesidades individuales. De esta individualidad nacen los proyectos con los que se trabaja en el aula, que luego enriquecen la individualidad de otros niños y maestros.